El ático.
Paso mis manos por mi cabeza y él retrocede.
—Vamos a dormir ya, mañana pensaremos en algo —ordena ahogando un gran bostezo.
—¡Vaya el día se fue de prisa! —me quejo y lo sigo.
Sam se mete a la cama , mientras saco las mantas , en el fondo del clóset yace algo , no se que es .
Hurgo entre las cajas amontonadas que Sam guarda ahí y al fin lo tengo entre mis manos , un trozo de papel.
Corro hacia Sam, quien se sienta de golpe.
Lo abro con rapidez, sobre él, obviamente, un dibujo, rayas verd