Ensayo de guerra.
Poso la mirada en él y me permito relajarme por unos segundos.
—Estela, como parte del cierre necesito un fragmento de recuerdos de: almas corrompidas por lascivia, almas corrompidas por la maldad y la muerte, y finalmente, almas entrelazadas por la sangre y no por el tiempo —susurra Asher, con la calma que desarma.
El pecho se me aprieta, pero siento que esto lo he vivido antes. Niego con la cabeza y sostengo su mirada.
—No sé qué hacer —susurro, y mi mente se pone en blanco.
La magia sumeria