Charlotte
Años más tarde
—Mamá, mamá... —El llamado de mi pequeño hijo logra llamar mi atención.
Me levanté de aquella cómoda silla en medio del jardín y gire mi cuerpo completamente llevando la mirada directo a Thomas, quien se aproxima rápidamente hacia mí con una enorme sonrisa en su pequeño y tierno rostro.
Me incliné a su altura y le di un tierno abrazo, no desaprovechó el tiempo y a cada instante le demuestro cuanto lo amo.
—Mamita, papá te está esperando en la sala, así que por favor