Luego de que Adriano aceptara escapar junto a mí tomamos el auto y conduje a toda velocidad, lo único que deseaba con todas mis fuerzas era salir de allí lo más pronto posible.
Quizá esta es la decisión más difícil de mi vida, dejar a un lado lo que en verdad conozco, la mafia, las armas, el poder… pero ¿qué podría salir mal? simplemente quiero esto, no quiero quedarme sola, tal vez ese es mi mayor miedo. Al mirarlo a él, me di cuenta que estamos hechos el uno para el otro, que somos solo uno,