Charlotte
Nos ocultamos detrás de unas paredes, estábamos solo los dos, las ganas de que él terminara con lo que estaba haciendo, que me haga suya en estos momentos, la adrenalina que siento sube mi nivel de excitación al ciento por ciento.
—¿Trajiste compañía, Adriano? —le dije, él me miró con una mala mirada.
—Vine a hacer esto solo, así que no tengo idea de donde salieron, aunque seguramente es obra tuya, porque eres tu la que se encarga de hacer ese tipo de cosas —ruedo mis ojos, él solo