30. No me esperes para la cena
Giancarlo
Aquel día estaba siendo cansado. Había tenido una intensa y desagradable reunión con el departamento administrativo, al parecer uno de sus más viejos empleados era el responsable de la malversación de los fondos de la empresa. Conocer ese hecho lo había desmotivado en muchas formas, habían sentido que fallaba en su trabajo, falaba en darle un ambiente estable a aquellos que estaban bajo sus alas para evitar que hicieran ese tipo de cosas.
Además, no había podido concentrarse el resto