La pasión se transforma en desafío. Mi corazón se enfría y deja de sentir.
Isabella
Me siento entre la espada y la pared. Como suspendida en un vacío doloroso, que me roba el aliento. Hacía tanto tiempo que mi corazón no latía de este modo, que llegue a creer que estaba muerta por dentro, que solo era un caparazón vacío, pero ahora entiendo que solo lo necesitaba a él, el eco de su voz resonando en mi cabeza, agitando cada fibra de mí ser. Necesitaba a Alexander, pero es demasiado tarde para lo