VICTORIA
—Vitto, amor… por favor despierta.
Escucho la suave voz de Arthur y de inmediato trato de abrir los ojos, pero se sienten pesados y sensibles a la luz y me duelen mucho, como si no los usara hace tiempo.
—Amor, ¿me escuchas?
Habla de forma insistente, quiero responderle, pero siento mucho dolor en todo el cuerpo y cualquier movimiento que intento hacer por mínimo que sea, parece que me hace demasiado daño, me duele todo hasta los párpados.
—Arthur, ¿donde estoy? ¿que me sucedió?
Pregun