—¡Mierda! —exclamó con asombro. Aquellas imágenes de su amigo no eran las más correctas considerando el papel que él cumplía, mucho menos lo más de cincuenta comentarios y reacciones que aparecían en aquella publicación.
¿Quién habría hecho eso? ¿Quién quería destruir la reputación del sacerdote? Aunque imaginaba lo que debía estar pasando dentro de la villa, no tenia más opciones que interrumpir el encuentro amoroso de su amigo, y sí la de ponerlo al tanto de lo que estaba ocurriendo.
Bajó