Habían pasado un par de días y la salud de Maddie iba mejorando. Blake en ningún momento abandonó el cuidado de su esposa. Si algo tenía que solucionar, Henry era quien se ocupaba de todo, sobre todo en el club. De los otros negocios se hacía cargo desde su mansión, pero a Maddie no la había dejado ni un momento.
La tregua que habían trazado con su esposa estaba funcionando relativamente pues muchas veces sus explosivos carácteres entraban en discrepancia, pero nada que hiciera llegar la sang