Capítulo 38 La tenía en sus manos.
Maddie tomó la carta con manos temblorosas, pero a medida que leía, su rostro se iba tornando en una mueca de ira. La indignación y el desprecio se acumulaban en su pecho, convirtiéndose en una fuerza que apenas podía contener. A medida que avanzaba en la lectura, sus ojos se llenaron de lágrimas de furia, y las palabras de Blake resonaban en su mente como un cruel recordatorio de su situación.
Cuando terminó, arrugó la carta con fuerza, como si intentara deshacerla pudiera borrar la humillaci