Capítulo 29 Maddie, la manipuladora.
La habitación que habían dispuesto para la joven era grande y elegante y muy bien iluminada. Con todas las comodidades de que alguien como Madelaine pudiera exigir. Pero ella, no emitió ni una palabra.
La fragancia de las peonías, lirios y gardenias inundaban el lugar, dándole un aspecto acogedor al ambiente. Maddie cerró sus ojos aspirando aquel dulce olor que la hacía recordar a su hogar.
_ Déjennos solos _ ordenó Blake _ si necesitamos algo los llamaré.
Los sirvientes asintieron, yéndo