Don Carlo se encontraba fuera de sí. Pocas veces en su vida el frío y calculador hombre se encontraba en ese estado. Pero ese día, todo lo había sobrepasado. No sólo era el gran enfrentamiento que había tenido con su sobrino, sino el hecho de que él lo acusara de haber provocado el aborto de Maddie.
Eso lo terminó de sacar de eje. Nadie deseaba a ese niño, como él y el hecho de saber que la vida del pequeño había quedado truncada, lo desquició.
Ni siquiera Luca, su consiglieri podía calmarl