Capítulo 190 No se rinda.
Blake recorrió el pasillo con pasos firmes y apresurados. Se sentía ahogado, prisionero de su propio dolor y angustia. Apenas, salió de aquel lugar, cayó de rodillas y emitió un grito desgarrador, cargado de furia como si fuera una fiera herida, anunciando que se dejaba morir en ese instante.
El sonido resonó en la fría y lluviosa madrugada, atravesando el aire como un lamento brutal, una herida abierta que jamás sanaría.
Blake apretó los puños contra el suelo, sus uñas se clavaron en la tier