Mientras el doctor Stevenson examinaba de manera minuciosa a Maddie, Blake y el conde de Lancaster, esperaban ansiosos fuera de la habitación. El joven caminaba nervioso de un lado hacia el otro del pasillo.
_ Blake, me preocupa la salud de mi sobrina _dijo el conde, siguiéndolo con la mirada_. ¿Tú sabías que cuando era más pequeña, ella estuvo muy enferma? Recuerdo lo preocupados, que estuvimos todos. Por un tiempo, las cartas de Edith solo me transmitían la preocupación y la angustia que le