Me sentía muy nerviosa de subirme al avión. Jamás había estado en uno antes, por lo menos que fuese a volar en los aires, porque de niña recuerdo haber subido al que está en el parque de diversiones. Solo de mirar el gigante avión que está frente a mis ojos, mi estómago se revuelve de anticipación.
No puedo creer que vaya a salir del país por primera vez en mi vida y que el destino sea Brasil. Me encantaría poder conocer toda la cultura brasileña, pero solo iremos a un viaje de negocios, así qu