Kiara corrió por el pasillo yendo al lugar que le indicó, mirando por la rendija de la puerta a las dos personas que estaban sentadas en el suelo con moretones en la cara y brazos. En cuanto el ruido de la puerta llegó a sus oídos se estremecieron, más cuando tiró con más fuerza de la normal abriendo con algo más que no era la llave.
__ Rápido, hay que sacarlos de aquí. - dijo Kiara al estar adentro. Ellos la reconocieron como la esposa del Don, iluminando sus rostros al imaginar que no logr