(Narra Eva)
Astor estaba más presente en mis pensamientos, el me reconocía, podía verlo con su forma humana tratando de llegar a mí. Cerré los ojos para encontrarlo.
Caminé hacía el con los brazos abiertos dispuesta abrazarlo para que mi cuerpo y el suyo entraran en contacto directo. No podía hacerlo, parecía como si estuviera tan lejos y a medida que me acercara el espejismo se deformara frente a mis ojos.
—Regresa. —le pedí, con los ojos bien abiertos, tratando de que fuera real.
El no me mir