(Astor)
Miré las hojas de ese árbol que se erguía, era mucho más alto que yo. Parecía ser un sauce. La estaba esperando allí, en ese triste jardín hasta que quisiera regresar para darme otra oportunidad. Me había dejado en claro que no la buscara, porque estaba en todo su derecho de estar molesta y yo lo sabía. Pero claro que no era fácil esperarla sin querer ir a buscarla, salir corriendo para buscar protegerla no era lo que ella quería. Debía respetarla, después de todo lo ocurrido obligarla