—No hablas en serio… —Maya comenzó a alterarse, lo que decía Astor le había venido encima como agua hirviendo.
Astor no dijo palabra alguna, solo se limitó a quedarse inmóvil, con la mirada severa perdida en el horizonte que se vislumbraba por la ventana.
—No puedo entender. —Eva lo rodeó y el la atrajo hacia si, sujetándola con fuerza, no iba a perderla, era como una fiera defendiendo su territorio. —Por favor, explícate mejor…
—Nadie irá a buscar a Seth, hay que esperar a que regrese, la misi