El señor Hubbello seguía queriendo atacar al pequeño, con la vista en llamas enceguecido por el odio. El niño lloraba, era una confusión terrible y Seth debía actuar con rapidez.
El hombre se dirigió a Seth para enfrentarlo y subir las escaleras para lograr su cometido. Seth lo detuvo con su brazo, sin necesidad de convertirse. Aún en su forma humana, era extremadamente fuerte. Con un solo puñetazo lo desmayó y quedó tirado en el suelo. Al derrotarlo, fue a buscar a Teo para que no se asustase.