Capítulo 82. No hay nadie más
Stefan estaba harto de rogarle a Victoria, harto de que ella cambiara el tema cuando él le presionaba a decirle que lo quería.
Pero ahora Victoria quería quedarse.
Estaba feliz con su buena suerte y decidido a no separarse de ella jamás.
—Tú me conquistaste, no te hagas el tonto, sé que no lo eres —susurró Victoria.
—Qué voy a saber yo lo que quieres, ya había empezado a conquistarte, pero luego de desaparecer y verme tullido me despreciaste…
—Soy yo quién está mutilada, Stefan,