Capítulo 18. Ajusticiamiento
Victoria siguió a Stefan a su propio paso ya que tenía tacones, sin embargo acostumbrada a estar sobre ellos no tardó demasiado en alcanzarlo.
Stefan llegó hasta Adriana, ella había gritado, estaba llorando desconsolada con la blusa rota y un hombre con cara pálida junto a ella quería obligarla a callar.
—Jefe, déjeme explicarle —suplicó el hombre al ver llegar a Stefan.
Stefan fue por su hermana y en sus ojos ardía el fuego de su furia.
— ¿Estás bien? —Preguntó a Adriana con voz le