Capítulo 14. ¿Dejar de luchar? Jamás…
Victoria tenía muchas preguntas, pero Stefan la tomó del brazo y regresó con ella a la recepción, en donde él de nuevo cambió la cara y mostró la alegría que caracterizaba al tonto Stefan.
Victoria observó a su madre hablando con un grupo de empresarios, eso era lo de ella, así era feliz, mostrándose como la perfecta mujer, pero que en realidad siempre buscaba ganancias monetarias y sacar provecho de la gente.
— ¿Pisaste muchas veces a mi madre? —preguntó Victoria con malicia y Stefan