Aino empezó a aplaudir, saltando de alegría. “¡Vaya, Tía, antes no eras muy guapa, pero después de ponerte este sombrero de tortuga verde, de repente te ves mucho mejor! Además, ¡el nombre de ‘Cornuda’ te representa muy bien!”.
Selene preguntó enfadada: “¡¿Qué has dicho?!”.
Con solo mirar las expresiones de los que estaban a su alrededor, sabía que esa despreciable hija bastarda definitivamente no le había puesto algo agradable en la cabeza.
No obstante, como había tanta gente presente, Selen