—Cariño...
Ashton se sentó al lado de la cama donde Hannah yacía de espaldas a él. Con suavidad, le tocó el hombro, pero ella no se movió.
—Cariño, tienes que tomar tu medicina —insistió Ashton.
—Vete —respondió Hannah con la voz ronca.
—Me iré, pero primero debes tomar tu medicina.
Hannah soltó un leve gemido y luego se incorporó lentamente para mirarlo de frente. Ambos quedaron frente a frente. Ashton acercó una pastilla a sus labios mientras sostenía un vaso de agua con la otra mano.
Las man