Mundo de ficçãoIniciar sessão—¡¡¡No!!!
El grito histérico de Sarah sobresaltó a Kenneth y a Alden. Sarah irrumpió en el despacho de Kenneth y, con las pocas fuerzas que le quedaban, abofeteó a su hermano.
—¡¿Cómo pudiste?! ¡Eres un traidor! ¡Te odio! —gritó Sarah entre lágrimas.
—¡Sarah, cálmate! —Alden la apartó de su hermano.
—¡No le hagas







