Penelope dio un respingo, completamente conmocionada de que Ashton lo hubiera descubierto. Se quedó paralizada, incapaz de moverse. Bajó la cabeza y comenzó a sollozar suavemente.
—Lo siento —susurró Penelope.
Ashton contuvo sus emociones y luego fijó en ella una mirada penetrante.
—Es verdad, ¿no? ¿Le pusiste algo a la comida de Hannah?
—Lo siento —repitió Penelope.
—¿Qué demonios te pasa? —Terry estaba atónita—. Penelope, ¿qué hiciste?
—Yo solo... —Penelope no encontraba las palabras.
Terry a