ETHAN LANCASTER - CAPÍTULO 0012
Ella no estaba sola, muy por el contrario. Al hombre que la acompañaba lo conocía bien y infelizmente no podía decir que me agradaba — nuestro historial en los negocios había estado marcado por rivalidad y largas competencias reñidas. Isabelle sonreía a su lado y cuando se giró y me vio, su sonrisa se amplió, levantó la mano para acariciar su rostro, pero lo que me dejó congelado fue el anillo en su dedo. Llamativo, como una cruel provocación para que todos pudie