KATHERINE SALLES - CAPÍTULO 0017
La noche llegó demasiado rápido. Mi estómago se retorcía de ansiedad cuando salí del baño después de ponerme la ropa para dormir, claro que opté por pantalón y una camiseta grande de baby doll, no iba a sensualizar para mi jefe, por el amor de Dios. La idea de compartir la cama con él era casi insoportable, no porque fuera desagradable, muy al contrario. El problema era justamente el opuesto, aquel hombre irradiaba una presencia imposible de ignorar y era exacta