Justo en el momento que estaban por levantarse apareció la persona que tanto habían esperado. Como Madison se lo comentó a Arnaldo, el invitado llegó con aires de grandeza y viendo de manera despectiva a la pareja que se pone de pie para saludarlo.
—Querido sobrino, lamento llegar tarde, hubo un inconveniente en la carretera y eso me retrasó. Ha pasado tanto tiempo desde la última vez que te vi, ahora regreso y ya te has casado.
—Es un gusto volver a verte, tío. Llegas a tiempo, estábamos a es