El primero que entró a verla fue Arnaldo, la enfermera que le acompaña le mostró la pequeña cuna en donde estaba su hija y luego ella se retiró a esperarlo en la salida de la sala.
Arnaldo se quedó maravillado con su hija, es hermosa y así como está dormida y tranquila se ve mucho más bella.
—Eres una copia de tu mamá, mi pequeña, eres mi princesa y te prometo que desde este momento trataré de protegerte lo más que pueda de las maldades de este mundo.
Junto con tu hermano mayor, seremos tus pro