Arnaldo entró a la casa junto a Madison y su pequeño en brazos, habló con su suegro para pedirle que lo acompañara a salir un rato con el niño y le explicó que la madre no se lo quiere prestar a él solo.
El señor Capetillo que ha visto el esfuerzo que está haciendo su yerno por conquistar a su hija, ha decidido por fin echarle una mano para que ellos se reconcilien. Él ha vivido en carne propia la experiencia de enamorarse hasta la médula y luego separarse de ese gran amor.
Él sabe que Madison