El hombre, al ver que el niño se ha acercado al portón le habló y le dijo que no se moviera porque le daría un carrito muy bonito para que juntos jugaran, el niño no se movió de donde estaba y el hombre ingresó por la parte de arriba, es decir que se saltó el portón de la entrada, tomó al niño y lo alzó para que otro de sus compañeros que estaba afuera lo tomara y lo llevara al auto.
Seguidamente, el secuestrador volvió a saltar y corrió al auto que ya lo estaba esperando con el motor encendido