Madison no deja de recibir impactos negativos, ¿cómo se atreve ese hombre perverso a pedirle que se cambie de nombre y se convierta en su mujer?
—Dame unos minutos para pensarlo, por favor. —Pidió, y con suerte él accedió y le dijo que en quince minutos regresará para saber su respuesta.
—¿Qué hago?—se pregunta. —Necesito una señal para tomar la mejor decisión en la cual no salga salpicado mi hijo. No quiero que mi bebé un día caiga en manos de este maldito manipulador.
Pasados los minutos que