Después de una larga espera, finalmente los familiares llegaron. Madison respiró hondo, había llegado la hora de enfrentarse con una parte de su pasado. Tomó su bata blanca, se maquilló en exceso el rostro para pasar desapercibida y ordenó que los hicieran pasar a su consultorio.
Fueron la madre, el padre y el abuelo de Arnaldo los que se hicieron presentes. Ella esperaba también a la bulliciosa de Zayda, ya se había preparado para estar de frente a la nueva señora Ferreira, la que sí es acepta