Las copas empezaban a vaciarse y los platos ya habían sido retirados en casi toda la mesa. Las conversaciones entre los miembros del comité se diluían hacia otros grupos: saludos, propuestas, algún elogio por las ponencias.
Julie seguía sentada, con los cubiertos intactos. El plato, casi lleno.
Sean lo notó.
Pero lo que no vio fue la cara de Emily un minuto antes, cuando le susurraba a Julie:
—No puedes seguir sin comer. No estás sola, ¿recuerdas?
Julie había respondido con una mir