El día había terminado como suelen terminar los días cargados de objetivos: con carpetas cerradas a medias, pantallas apagadas con lentitud, y una tensión que no venía del trabajo, sino de lo que se había acumulado entre silencios personales.
Julie salió del área de coordinación con Matías y Emily a ambos lados. Aunque había intentado mantener la jornada enfocada solo en el cronograma y las gestiones técnicas, el peso del encuentro que tendría mañana con Hugo Fortner y su esposa la obligaba a