Julie terminaba el último sorbo de su té helado cuando Matías y Emily regresaron de su paseo por la galería. Ella con una bolsa pequeña de recuerdos, él con lentes de sol colgando en la camisa y una actitud más relajada que de costumbre.
—¿Interrumpimos algo? —preguntó Matías mientras se acomodaban en la mesa donde ya estaban Luca, Sean y Julie.
—Solo un almuerzo técnico —dijo Luca con una media sonrisa—. Pero siempre hay espacio para más analistas improvisados.
Sean deslizó el menú hacia