Lorenna fue al salón, se sentó en la silla de su estilista, Piero le agarró el cabello y le dijo:
—Me dijiste que querías un cambio drástico. —Lorenna sonrió y miró al hombre a través del espejo.
—Si, quiero verme renovada, siento que tengo un estilo muy aburrido.
—Te enseñaré el catálogo con los cortes de cabello que están en tendencia.
—También quiero oscurecer mi cabello.
—No suelo llevarle la contraria a mis clientas, pero ese color dorado de tu cabello se ve hermoso.
—Quiero un tono oscuro