79 La carta.
Pasó un día, Fabrizio soportó la operación y se encontraba estable, pero aún estaba en estado crítico. Entre todos convencieron a Lorenna de ir a la casa a descansar, pues no había dormido nada en más de 24 horas. Ella no quería marcharse de la clínica, pues deseaba permanecer cerca de su padre y de Fabrizio, pero también comprendió que debía cuidar de su embarazo.
Se dio una ducha, luego salió del baño envuelta una bata y se puso ropa para descansar, decidió buscar el celular que había dejado