CAPÍTULO 88. Entre seguridad y deseo.
El amanecer la encuentra en vela. Valentina no ha podido dormir; pasó gran parte de la noche repasando una y otra vez la decisión que tomó. La amenaza de Luciana se cierne como una sombra sobre cada pensamiento, recordándole que quedarse en su departamento ya no es una opción. Cada ruido fuera de la ventana, cada movimiento en el edificio, le parece un presagio. Sabe que debe actuar con rapidez y discreción, y que Alejandro tomó la decisión correcta al ofrecerle la mansión como refugio.
Con cal