Adriana cerró los ojos cuando sus prendas comenzaron a caer, Austin que aparentemente ya no le dolía nada, deslizó sus manos lentamente por ella, por su piel.
Adriana se subió sobre él sin hacerle mucho peso, mientras que sus pechos entraron a la boca de él.
Austin saboreaba los pechos de Adriana como si de eso dependiera su vida.
Ella pasó sus manos por el pecho de él y con rapidez quitó su camisa. Sus pupilas se dilataron, la observaba con lujuria y ella podía notar su mirada, y ya podía s