PUNTO DE VISTA DE CASSANDRA
Me quedé completamente atónita.
Mi cerebro aún estaba procesando el hecho de que Alaric me había presentado como su esposa. Ni siquiera podía asimilar que él era el tío de Sinclair.
Miré fijamente al hombre que se suponía que sería mi ex-suegro y me costaba creerlo. Parecía solo unos años mayor que Sinclair; no tenía idea, hasta hoy, de que Sinclair tuviera un tío tan joven.
Varias preguntas empezaron a correr por mi mente: si Alaric sabía que yo estaba comprometida con Sinclair, ¿tenía alguna intención secreta? Todo me parecía sospechoso.
Una voz baja resonó junto a mi oído y me erizó la piel. Los ojos de Alaric estaban fijos en el agarre de Sinclair. «Mejor sígueme la corriente», me advirtió. Sonó más como una amenaza.
El agarre de Alaric en mi cintura se volvió más fuerte.
Un escalofrío me recorrió la columna; sentía como si quisiera arrancarle la mano a Sinclair. «¿Tu prometida?», preguntó Alaric, con la mirada aún clavada en el brazo de Sinclair, una m