Punto de vista de Cassandra
La habitación aún estaba cargada de tensión sutil cuando tomé asiento, como si todos tuvieran miedo de respirar demasiado fuerte por si el equilibrio se rompía de nuevo. El cambio era evidente: hacía un momento se burlaban de mí y ahora la realidad les había dado una fuerte bofetada en la cara.
Sus ojos estaban clavados en mí, con curiosidad y asombro escritos en todos sus rostros. Blaire ni siquiera se molestó en disimular su mirada fulminante. Si las miradas pudier