PUNTO DE VISTA DE CASSANDRA
Escuchaba palabras incoherentes de fondo que me provocaban un dolor de cabeza palpitante. Un leve siseo escapó de mis labios; entrecerré los ojos antes de despertar, cegada por las luces intensas.
Por un momento, no sabía dónde estaba. El techo blanco brillante y el fuerte olor a antiséptico me resultaban extraños.
Tenía la garganta seca; mi voz apenas un susurro. «¿Dónde... estoy?»
Nadie oyó mi llamada. Una voz autoritaria y cortante interrumpió. A través de la nieb