Punto de vista de Cassandra
Las risas burlonas seguían flotando en el aire, como si todos esperaran que me quebrara, que me riera para disimular y saliera corriendo con el rabo entre las piernas.
Pero no reaccioné como esperaban.
Blaire se recostó en su silla, con los brazos cruzados y los labios curvados en una sonrisa engreída que me hacía cosquillas en la piel.
—Cariño —dijo, inclinando la cabeza con ese aire de superioridad—, está claro que te has perdido. Esta reunión es para el equipo cre