Punto de vista de Cassandra
Me quedé mirando a la mujer, sin saber si llamarla diva o simplemente perra mientras se alejaba. Caminaba hacia el ascensor contoneando las caderas como si fuera dueña del piso entero. No sabía si era tonta o no por haberle dado su bolso a una completa desconocida.
Miré a la recepcionista confundida.
—Eh… ¿qué está pasando? —le pregunté.
Me dedicó una sonrisa cautelosa.
—Lo siento por eso. Ella pertenece al equipo creativo —dijo.
—¿Y qué hago con esto? —pregunté