Capítulo 54.
Lysander se había tomado muy en serio aquello de “LA BODA DEL SIGLO”, como la prensa había decidido llamar su unión marital con Sarah Parker.
Se había gastado una verdadera fortuna, pero consiguió que la mansión Scott se convirtiera en el país de las maravillas para una boda sacada de un cuento de hadas.
Una larga y elegante alfombra de seda cubría perfectamente el podado césped y las mesas lucían manteles pulcros que hacían un espectáculo de efecto visual junto a las orquídeas traídas directamente desde países bajos para adornar exclusivamente el jardín mientras que los meseros caminaban entre los invitados sosteniendo charolas de plata en sus manos para llevar las copas de champagne a cada rincón.
Andrew Parker había llegado un poco temprano a la boda y ahora caminaba tranquilamente entre los invitados con una sonrisa satisfactoria en su rostro, como ese depredador que acaba de comer una presa bastante gorda y jugosa.
Traía un esmoquín de corte italiano hecho a la medida y detal