Capítulo 80 HERIDA MORTAL.
—¡Maldición! —gruñó y cuando se disponía a ir hacia las escaleras, sintió como las manos de esa mujer la tomaron del cabello. —¿A dónde crees que vas? —cuestionó.
Myriam sintió su corazón palpitar, reconoció esa voz era: Bianca.
—¡Suéltame! —gritó Myriam. —¡Auxilio! —exclamó con voz fuerte.
Bianca carcajeó.
—Querida, solo estamos tú y yo, y tenemos que arreglar cuentas —mencionó.
—No tengo nada que hablar contigo.
Myriam con su codo golpeó el abdomen de Bianca, y salió corriendo hac